¿Creamos juntas?
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debemos trabajar de la mano y sin prisa. Te cuento cómo funciona todo el proceso:
En nuestro primer encuentro concretamos lo que te gusta, las ideas que tienes en mente. Me encantará darte más ideas para que te saques todo el partido en ese día tan especial para ti. Te irás de nuestra primera cita con una o varias propuestas para tu vestido y, espero que muy contenta.
Reserva tu primera cita conmigo lo antes posible, porque la carga de trabajo es variable y puede que no tenga ningún hueco en varias semanas.
Si se trata de un vestido de novia, la primera cita debe tener lugar al menos 8 meses antes del día de la ceremonia.
En el caso de vestidos de fiesta o invitada, con 3 meses sería suficiente.
Una vez tengas decidido el modelo que quieres que cree para ti, nos reunimos de nuevo y te tomo todas las medidas necesarias.
Vemos las opciones de tejidos que quedarían ideales para confeccionar tu diseño. Aquí no te preocupes: tengo muestrarios para poder ver y elegir entre colores, estampados, texturas… Y si no está ¡lo busco!
Hablaremos de tu presupuesto desde el principio, y me ajustaré a él lo máximo posible, pero me encanta que tengas libertad para hacer todos los cambios que quieras hasta el final, y por eso hablaremos siempre de horquillas de precios (cada vez más precisas conforme avanza el proceso) hasta que tengamos decididos todos los detalles.
Con las medidas que te he tomado en la segunda visita, prepararé un vestido en tela de lienzo (apuesto a que me dirás «Virginia, ¿pero qué haces probándome un camisón, mujer?») para que podamos hacer ajustes y cambios en el modelo.
Si no te has hecho nunca ropa a medida, puede que pienses que no te harás a la idea si no usamos la tela definitiva, pero te aseguro que esta prueba marca la diferencia a la hora de decidir cómo ajustar ese diseño a tu cuerpo, y también nos ayuda a que no desperdiciemos ni un centímetro de la preciosa tela que habrás elegido para tu vestido.
Ahora sí, podrás probarte el vestido que lucirás, con la tela definitiva que usaremos, para que veas cómo se ajusta a ti, a tu figura. Podrás sentir cuánto pesa, la caída…
En esta prueba el vestido estará hilvanado (aún nos falta parte del proceso de costura, los acabados, algunos detalles…) pero aquí ya lo irás apreciando con su forma.
Mientras tengamos tiempo, las que necesitemos para que todo quede a tu gusto.
Normalmente suelen ser de 2 a 3 pruebas más con la tela definitiva. Estas suelen ser las suficientes para ajustar bien todos los detalles.
El día de la entrega del vestido haremos una última prueba para que estés tranquila. Sin duda, habremos hecho las pruebas necesarias para que todo esté perfecto.
Procuro que haya unos cuantos días de margen, por si es necesario hacer algún cambio de última hora, pero prefiero que la entrega se haga cerca de la fecha del evento, para que tu cuerpo esté lo más parecido a como lucirás ese día. Piensa, por ejemplo, que si recoges tu vestido a 3 meses del evento, puedes perder algo de peso y que no te siente igual de bien. Por eso prefiero acompañarte hasta (casi) tu día, y así poder hacer el vestido perfecto para ti.
Ha llegado el gran día. Tienes un vestido que te encanta y que te queda como un guante. Realza tu figura, te hace sentirte guapa, poderosa ¡y fabulosa!
Sí, es el mismo que has visto un poco más arriba en tela de lienzo. Menudo cambio, ¿verdad?
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